martes, 16 de diciembre de 2008

†::Susurro de Amor::ღ

Cuando era niña vivía en un lugar a las afueras de la ciudad-un terreno- en el que mis padres construyeron una casa, allí pase algunos años de mi niñez...entre arboles frutales, sembríos y bastante polvo, conviviendo muy de cerca con la naturaleza. La mayor parte del tiempo estaba sola, ya que era la más pequeña de mis hermanos...y me las ingeniaba para encontrar la manera de divertirme.
Recuerdo que solía caminar casi todos los días alrededor del terreno, recogiendo frutos, cantando y conversando con alguien-a veces pensaba que lo hacía solo para no sentirme tan sola y creer que alguien estaba realmente allí oyendo todo lo que decía. ((Sin tener respuesta alguna))
Pero más tarde, me di cuenta que siempre hubo alguien conmigo, que me susurraba al oído que no estaba sola porque lo tenía a él. -¡Vaya que si!- me lo decía todo el tiempo, con la naturaleza, con el viento, con el sol, la lluvia y cada detalle.
A medida que pasaban los años, en cada situación que se me presentaba, aquel amigo incondicional siempre estaba presente, aunque a veces pretendía evadir su presencia y alejarme- él siempre tenía la manera de encontrarme- ¡Es increíble, cuan fiel es!
Este año, con nuevos retos y aprendizajes fue especial para mí, porque aprendí aún más el valor de aquel amigo...cuándo sentía que lidiaba sola con un problema, pues me di cuenta que era porque lo quería resolver sola, encontrar respuestas y sentir que podía. A pesar de mi periodo de testarudez, él siempre me tuvo paciencia, esperaba que lo buscara y le dijera...hey! necesito ayuda, no puedo hacerlo sola.

Pasaron unas semanas hasta que sucedió algo especial, acudí a él, y sin el menor reproche sólo me dijo- Mi niña, mi pequeña, no temas! porque no estás sola, nunca lo estuviste- yo estoy contigo a donde quiera que tú vayas, eres la niña de mis ojos!. En ese preciso instante algo pasó dentro de mi, mi corazón se conmovió ante aquellas tiernas palabras y rompí en llanto-fue tan preciosa aquella experiencia que la atesoro amorosamente-
Luego de un tiempo, fue curioso...aquellas palabras que me dijo en ese día especial, me las volvió a repetir hace un par de días...me susurro al oído y me dijo: ¿Hija, a qué le temes? Yo estoy al frente tuyo, no hay porque temer, yo estoy contigo y te tengo grabada en mi mano. ((Con solo recordarlo, mi piel se estremece)) yo solo podía dejar que las lágrimas recorrieran mi rostro, mientras meditaba en su dulce voz...me confrontaba a mi misma y entregaba aquello que me atemorizaba.
Hoy siento algo especial, mi corazón tiene más deseos de alabarle, de derramar todo aquello que llevo dentro ante él, darle mi mejor perfume- Mi buen Jesús, recíbelo hoy!
Gracias por tus promesas, por tus palabras de aliento, por tu dulce voz recordándome que no estoy sola, que te tengo a ti, que eres mi esperanza en medio de cualquier desierto-si estás tú, todo irá bien!

*tE aMo*



2 comentarios:

italo! dijo...

Gracias por compartir tu testimonio!!!

Me llena de alegria y esperanza ver las obras maravillosas del Señor tan cercanas. Es verdad Dios no nos desampara y a nada hemos de temer si El toma fuertemente nuestra mano!!!

Un besote Lau!
te quiero mucho y que el Señor te siga regalando mas testimonios!!!

italo!
Jn 3-8

Pricila dijo...

Me encanta que compartas tu blog conmigo, sabemos que el está en cada respirar nuestro.

Chamaca eres lo máximo, te quiero mucho y bendiciones.